Tuta vita magisterio inservita; laborare, investigare, pugnare cotidie, ad melius faciendum, ad meliora futura, transmissum scientiam nostrae terrae, ut ei discipuli heri, hodie et cras videre futurum mente clara et aperta possent. Gratias omnibus gentibus volentibus ago.
lunes, 20 de diciembre de 2010
miércoles, 15 de diciembre de 2010
El EJÉRCITO ROMANO
Roma conquistó el mundo por medio de las armas; pero el ejército romano sufrió varias transformaciones antes de llegar a ser el excelente instrumento de conquista que fue cuando militó bajo las órdenes de César.
En su origen, el ejército romano no se parecía en nada a lo que nosotros llamamos ejército. Todos no eran soldados, por espíritu de justicia así como por desconfianza, los pobres que no podían comprarse una armadura eran excluidos del ejército. Los soldados no estaban regimentados ni alojados en cuarteles por el estado. El día que los convocaban, los hombres designados se agrupaban por gentes, es decir por familias, y se armaban a su antojo, así el que los ricos se presentaran a caballo .No recibían sueldo se alimentaban, como se equipaban, esto es, a costa propia.
Los ciudadanos abandonaban por tiempo indeterminado sus familias y labranzas y una vez terminadas las guerras regresaban a sus ocupaciones. Además las guerras nunca eran muy largas, pues siendo merodeos mas bien que combates, estas se daban en las inmediaciones de Roma.
La reforma de Servio Tulio consistió en aumentar el número de soldados e introducir el orden en el armamento. Como se ha visto ya, Servio habla dividido el pueblo en siete clases, en razón de la fortuna. La última clase, o sea la de los proletarios, continuó excluida del ejercito; la primera clase, los caballeros, formó la caballería; las demás sirvieron en la infantería, pero cada clase tuvo su armamento particular. La segunda tenía una armadura completa casco y escudo redondo de bronce, clípeo, coraza, canilleras, lanza y espada. La tercera y la cuarta usaban un escudo largo de madera cubierto de cuero y de hierro, llamado scutum; la quinta estaba provista de picas y flechas, sin coraza, y la sexta sólo tenía hondas. El orden de batalla una masa compacta de combatientes en cuyas primeras filas figuraban los hombres mejor armados. El soldado continuaba equipándose y alimentándose por su propia cuenta.
El ejército se modificó completamente bajo el dictador Camilo, en la época de la guerra con los galos Además, los soldados ya no se reclutaron ni repartieron en clases con arreglo a su fortuna,sino en armas distintas teniendo en cuenta el valor de cada cual y el tiempo de servicio. También hubo la caballería, en la que seguían sirviendo los ricos, la infantería de línea y la infantería ligera. La infantería de línea formaba las cuatro legiones que reemplazaban la falange.
Cada legión comprendía tres clases de soldados los asteros, los príncipes y los triarios que estaban divididos en treinta compañías, llamadas manípulos. Continuaban siendo propietarios soldados, y la movilización se hacía por tribus mediante orden del senado y de los cónsules. Roma tenía el mejor ejército en el mundo antiguo y por esto tuvo tanto éxito, logrando extender su imperio debido a la fuerza del su ejército.
Fue el primer ejército profesional en el mundo donde se le pagaba, tiempo completo a sus integrantes, un sueldo de 21/2 centavo por día. El ejército afectó toda vida romana, donde quiera que ellos fueran, el ejército romano construía un fuerte y muchas otras cosas: construyeron pueblos, acueductos, caminos, teatros y baños. Un soldado romano pasaba más tiempo construyendo cosas antes que luchando. Los ciudadanos romanos pagaron impuestos para apoyar a los soldados.
La mayoría de los senadores romanos tenía que servir en el ejército antes de poder entrar al Senado. De hecho, todos los ciudadanos romanos que podían tener su propio armamento servían en el ejército. Muchos pueblos en el Imperio romano fueron construidos por el ejército, y muchos de sus ciudadanos eran hombres que habían sido previamente soldados. Un legionario que servía en el ejército durante 25 años, podría hacer su fortuna. Cuando se retiraban del servicio militar, los veteranos romanos recibían una paga extraordinaria, que podían usar para empezar un negocio o comprar una parcela de tierra en uno de los pueblos al que ellos habían conquistado o construido. De esta manera, los romanos extendieron su influencia por el mundo.
Además, los soldados ya no se reclutaron ni repartieron en clases con arreglo a su fortuna, sino en armas distintas teniendo en cuenta el valor de cada cual y el tiempo de servicio Ese estado de cosas cambió con Mario, quien hizo que en lugar de un ejército de soldados ciudadanos, que entraban en la vida civil una vez terminada la expedición, Roma tuvo un ejército de soldados de oficio que no tenían otro medio de vivir ni otra industria que la guerra. Se unificó al armamento, y la caballería dejó de ser el arma de los ricos. Esta fue la organización definitiva de la legión. Como la duración de las operaciones no permitía que los soldados regresaran a sus campos, se dio una paga equivalente, en tiempo de César, a unos 100 euros anuales, a los de infantería.
Uniformes y equipo
Debajo de esta armadura ellos usaban una túnica de lana y pantalones de cuero pegados. Para escudar sus hombros llevaban unas hombreras de metal y para proteger sus cabezas usaron un casco de bronce.
El armamento
Los rangos
La batalla
Los soldados romanos debían ser fuertes. Se esperaba que marcharan unos 30 kilómetros al día llevando armadura. También debían transportar su propio escudo, algo de comida y equipo para acampar.Estos soldados eran entrenados para luchar juntos. Entraban a la batalla formando una línea con sus escudos unidos, uno junto al otro. Si el enemigo les disparaba flechas, los soldados detrás de la línea de frente levantaban sus escudos sobre sus cabezas formando así un techo que servía de protección. Esta formación estratégica se llamaba testudo lo que significaba "tortuga"
Autora: Fiamma Santana Cruz (IES Saulo Torón)
miércoles, 10 de noviembre de 2010
ESOS EMPERADORES TAN LOCOS
CÓMODO
Una de sus excentricidades era participar en los juegos gladiatorios (claramente amañados). Durante sus doce años de reinado Cómodo participó en setecientos treinta y cinco combates en el anfiteatro de Flavio. En uno de los festivales ordenó traer al anfiteatro a todos los hombres que habían perdido sus piernas en guerras o por enfermedad. Vestido como el héroe Hércules, asesinó a más de cien con un pesado garrote. Para demostrar su desprecio por el Senado, Cómodo mató una avestruz en la arena y levantó en alto la cabeza del animal para mostrársela a los senadores en las gradas, sugiriéndoles que podía hacer lo mismo con ellos.
CALÍGULA
En apenas un año, gastó todo el tesoro que había heredado de Tiberio, unos 2.700 millones de sestercios, teniendo que tapar aquel enorme agujero con nuevos y gravosos impuestos de los que no se salvaba nadie. Por ejemplo, impuso un canon a los alimentos, otro por los juicios, a los mozos de cuerda, a las cortesanas e incluso a todos los que tenían la feliz idea de contraer matrimonio.
NERÓN
Ordenó la ejecución de sus dos maestros, Burro y Séneca, y a otros artistas y literatos (como el poeta Lucano, sobrino de Séneca). Progresivamente instauró una época de delirios y locuras asesinas. En Nerón parecieron confluir todos los desequilibrios de sus antepasados y familiares. A raíz de ello, empezó a actuar fuera de sí: ordenó matar a Británico, hijo de Claudio y sucesor al trono, que había presenciado la muerte de su padre cuando tenía 12 años, bajo el veneno de Locusta. Nerón se ensañó con las personas más próximas a su entorno: las víctimas fueron tres mujeres: la primera, su propia progenitora, Julia Agripina, después seguirían sus dos —y sucesivas— esposas: Octavia y Popea. La rebeldía surgió ante el odio de Agripina por la liberta Actea, oposición que el Emperador acabó por no digerir dado el apasionamiento para con la ex meretriz. En este sentido, progresivamente fue germinando en su cerebro la idea de desembarazarse de Agripina, convirtiéndose en obsesión cuando tuvo a su lado a su segunda esposa, Popea. El primer intento de acabar con la vida de su progenitora fracasó tras un fallo técnico: se trataba del lecho materno, donde unos operarios habían transformado el techo del dormitorio colocando planchas de plomo que debían caer, al accionar una palanca, sobre la regia durmiente, aplastándola literalmente. Pero la víctima pudo escapar y herida levemente, encerrarse en una de sus villas. Así, transcurridos unos días, volvió a la idea de intentar de nuevo la eliminación de quien le había llevado en su vientre. Había pensado en un barco trucado para su crimen, en el que iría su madre, que previamente se había dirigido a las fiestas de Minerva cerca de Nápoles. Nuevamente, el dispositivo falló y aunque la barcaza se partió en dos, su madre, que era una gran nadadora, pudo llegar a la orilla del golfo de Bayas. Más tarde, ordenó que, de inmediato, mataran definitivamente a aquella mujer que parecía reírse de él desde una aparente inmortalidad. Será un incondicional del Emperador, Aniceto, el que hunda su espada en el vientre de Agripina. A su vez, visitó el cadáver desnudo de su madre y, según Suetonio, lo examinó y acarició durante largo rato. Después, presa de un aparente arrepentimiento, se ocultó de la mirada de todos. Tiempo más tarde caerían también sus dos esposas.
Se entregó totalmente a las atracciones del circo –no sólo para diversión de la gente sino para el suyo propio– sin evitar, a veces, intervenir él mismo en los diferentes cuadros. Para ello, creó una escuela de gladiadores donde se entrenaban estos luchadores que, después, luchaban en la arena con otros gladiadores o con las fieras.
Autora: Náyade Cabrera Afonso.(4º ESO)
lunes, 8 de noviembre de 2010
Artemisa: un mito del siglo XXI
El nacimiento de Artemisa fue muy polémico, ya que, Zeus, su padre, hizo el amor varias veces con Leto, su madre, mientras estaba con Hera. También, es verdad que a Zeus le gustaba todo lo que se moviera y tuviera falda o no. De esos encuentros eróticos, Leto se quedó embarazada, y esta noticia no le gustó a Hera.
- ¡Zeus, cómo has podido!- dijo Hera muy angustiada.
- Lo siento, querida Hera, la tentación me llamó y me enamoré de ella.
- ¿Y qué pasó con todas las anteriores? ¿Con todas las que me engañabas?- gritó desesperadamente Hera.
- Esas no eran nada, un desliz. Bueno, adiós Hera.
Zeus se marchó, pero Hera no se iba a quedar quieta.
SIETE MESES DESPUÉS
Hera fue en busca de Leto y no acertó a verla. Entonces, le robó el coche de marca Ilitía, el mejor que había en el mercado, para que ella no pudiera ir al hospital y perder a la niña que venía en camino. No tuvo suerte porque le prestaron un avión privado y se pudo desplazar al mejor hospital que había en el mundo, situado en la isla de Delos.
Leto al entrar, ya sudando, con contracciones y con dilatación de 7, vio una estatua de un cisne que caracterizaba a esa isla.
Ya habían entrado en el paritorio y allí estaba Zeus con su videocámara, más nervioso que Leto. Para gran sorpresa, no era solo una niña lo que esperaban como le dijo el médico, sino, ¡gemelos! Y los llamaron Apolo y Artemisa.
- ¿Qué tal estás, querida?- dijo Zeus todavía con la videocámara en la mano.
- Aquí con dolores, pero bien dentro de lo que cabe. ¿Y tú?- dijo Leto en plan coña.
- Aquí con mareos de tanto que me decía el médico inspira suspira... ¡Un sofoco, muchacha!
- Emm… cariño me lo decía a mí.
- ¡Ahhh! Con razón y yo asfixiadito que estaba. Bueno, me tengo que ir, ¿tú puedes hacerte cargo de los niños mientras yo esté fuera? Vendré a visitarlos en mis tiempos libres.
- Vale no pasa nada, bomboncín.- dijo Leto con voz tierna.
- Adiós, querida- dijo Zeus dándose la vuelta dirigiéndose a la puerta.
INFANCIA
Cuando Artemisa tenía solamente tres años pidió a Zeus, como regalo de cumpleaños, que le regalase un anillo de castidad.
- Papi, para mi cumple quiero un anillito de estos que te hacen virgen para toda la vida.
- Vale cariño, eso está hecho bichillo. -Dijo Zeus saltando.
Zeus todo privado de la vida fue a comprárselo.
PASARON MUCHOS AÑOS.
Artemisa era la chica más popular del instituto Saulo Torón y su pasatiempo favorito era la caza, acompañada siempre con su padre, que fue quien le aficionó a ese hobby. Jamás iba sin su rifle al que tanto cariño le tenía, porque era heredado. También le gustaba cazar con su hermano gemelo. A ella le simbolizaba un collar en forma de Luna, tan defendido por ella que nadie sabía su origen ni el porqué lo llevaba.
Un día Artemisa salió con sus amigas a la playa de Los Dos Roques y se bañó desnuda en el Pozo Azul. Ellas hablaban y hablaban de sus cotilleos.
- Artemisa, tía, súper fuerte, sabes que Braulio José se enrolló con María Alfonsa. Créetelo tía.
- ¡Noooooo! –dijo Artemisa con toda la boca abierta que le entró hasta agua.
- ¡Síííííí!- le confirmó la del cotilleo.
- ¡¡¡No jodas!!!- dijo la que estaba a la derecha.
- Pues si tía- confirmó ya con acento muy muy pijo.
- ¡¡¡Que fuerte no!!!- replicó Artemisa.
- ¡¡¡Si, loca!!! – Otra vez habló la de los cotilleos.
Que conversación tan fluida…
Muy cerca de allí, había un niño jugando a la pelota y sin querer le dio a Artemisa. Su amiga salió en su defensa y dijo:
- ¡¡Chacho mi niiiiiño!! ¡¡¡Tu eres bobo o que!!! ¡¡¡Hay diooos como te coja agárrate los calzones!!!!- dijo gritándole al niño. – Fuerte friki tía... – dijo al darse la vuelta.
- ¡¡Ehh, relájese!! Si estás calentita te me enfrías.- dijo el niño que tiró la pelota.
La amiga al darse la vuelta vio que había un niño detrás de las rocas y era Acteón, un chico muy guapo sin ninguna imperfección. La amiga se lo dijo a Artemisa, y ella se enfureció tanto que agarró a Acteón y casi lo ahoga.
- ¡Para, para... que me ahogas muchacha!-dijo desesperado.
- No haberme espiado. ¡Así, no querías viento pues echa la cometa!- dijo Artemisa gritando.
- Lo siento es que pasaba y no me pude resistir, me dejaste moradito.- dijo con voz seductora.
- Fastídiate- acentuó Artemisa despreciándolo.
Al día siguiente, en el instituto, Acteón presumió de lo que había visto en la playa. Cuando llegó a oídos de Artemisa se vengó, de tal forma que le envió una nota falsa para hacer su plan.
Quedaron en el faro de Sardina y empezaron a discutir.
- ¡Pero tú que te has creído cabeza de chorlito!
- Lo-lo siento-dijo tartamudeando Acteón.
- No me obligues a pegarte un cachetón.- Dijo Artemisa ya con voz de amenaza.
Acteón estaba aturdido y daba pasos hacia atrás, cuando de repente el suelo se deslizó cayendo al vació; pero tuvo tanta suerte que se agarró a unas ramitas que se asimilaban a los cuernos de un ciervo, pero éstas, eran tan frágiles que cedieron con su peso arrojándolo al mismísimo Poseidón. De esta manera quedó atrapado entre las furias de las olas que parecían perros salvajes.
- ¡Acteooooooooooón!- dijo gritando y triste Artemisa.
Después de varios meses de lo ocurrido, Artemisa tuvo otro compañero de caza, después de su ex – novio. A Apolo no le caía bien, por la razón de que su hermana pasaría de él y porque tenía miedo de que le hiciera lo mismo que su antiguo novio.
Apolo ideó un plan para librarse de él. Le contó a su mejor amiga lo que le encantaría que le sucediese, entonces los dos tramaron un plan que parecía perfecto.
- Sé que podríamos hacer para librarnos del pesado ese- dijo Apolo.
- Puedo coger uno de mis escorpiones y ponérselos en su cama- Dijo la amiga con voz rara.
- Jajajajajajaja – rieron los dos al unísono- ¡Qué buena idea!
Ese mismo día, por la noche, Apolo entró en su habitación y le colocó el escorpión en la cama, matándolo en el acto.
Y aquí acaba la historia de Artemisa, diosa de la caza y la castidad.
jueves, 21 de octubre de 2010
EL LATÍN Y EL GRIEGO NO SON LENGUAS MUERTAS
EL LATÍN Y EL GRIEGO NO SON LENGUAS MUERTAS
Porque una lengua muerta no la habla nadie.
Y el latín tiene una comunidad numerosa de hablantes por todo el mundo. Porque es lengua oficial de un país. Porque cuando hay un descubrimiento se recurre a él para nombrar lo nuevo. Porque es una lengua cuyos tecnicismos se entienden en todas partes. Porque se puede leer y comprender, no hace falta, en el 90% de las veces, la intervención de otras lenguas para comprenderlo. Porque es vehículo de cultura.
Porque el latín es la lengua madre de más de 100 millones de personas en Europa y otras miles de millones en el mundo. Porque el español no deja de ser latín mal hablado.
Porque son nuestras raíces en todos los sentidos. Porque gracias a sus avances en medicina, técnica, guerra, derecho... hoy somos algo más y estamos algo más adelantados. Porque el lenguaje médico es latín puro. Porque una gran parte del léxico del inglés es latín puro. Porque por su base indoeuropea el aprendizaje y comprensión de la gramática y los fenómenos lingüísticos de otras lenguas es más fácil porque son comunes...
Porque el filólogo/a clásico/a es una persona curiosa interesada por su lengua y su pasado.
Porque el conocimiento del latín y del griego supone un conocimiento más amplio de nuestra lengua... Porque permite conocer la quintaesencia de nuestra lengua y de nuestra cultura.
El latín y el griego no son lenguas muertas.
Porque se hablan, se leen, se escriben.
Porque si lo fueran, ya haría años que no se estudiarían.
Porque si fueran lenguas muertas, nadie conocería su propia lengua.
Porque si fueran lenguas muertas, no se tendrían mecanismos ni raíces para crear nuevas palabras.
Porque si fuera una lengua muerta, no estaría en evolución constante.
Porque si fuera una lengua muerta no llevaría más de dos milenios hablándose.
Porque si fuera una lengua muerta no habría dado lugar a tanta cultura ni a tantas otras lenguas.
Porque si hubiera muerto, se habría perdido una parte importante de la historia de la humanidad.
Porque si fuera una lengua muerta, Europa no estaría orgullosa de sus raíces, porque no tendría raíces.
Porque si fuera una lengua muerta, los médicos no tendrían vocabulario ni los conocimientos que tienen, los historiadores no conocerían más de mil años de historia, los ingenieros no conocerían los elementos básicos de la técnica, los militares no sabrían desarrollar estrategias, los arquitectos no tendrían modelos que han servido durante siglos, no habría modelos de comportamiento moral, los políticos serían inútiles (aunque esto sea un poco la excepción), los juristas se guiarían por el interés propio, los científicos no tendrían con qué nombrar las cosas y que lo entendieran todos, los químicos seguirían jugando a la magia, ni siquiera tendríamos arados para cultivar la tierra, los maestros no sabrían enseñar...
Porque la esencia del latín y el griego la llevamos intrínseca en nuestro ser, nos inspira, nos asombra, nos enseña, nos acoge, nos une... lo admiramos. No hay nadie que quede indiferente ante el Coliseo, el Partenón, una obra de ingeniería romana, la Iliada, las técnicas de guerra, los modos de vida, el respeto por la familia, el amor a la patria, sus organizaciones, sus personajes, sus hazañas, su cultura ...
Porque si fueran lenguas muertas, nuestra sociedad sería primitiva.
Porque nadie puede renegar de su pasado ni de sus padres: siempre estarán ahí.
Por eso un filólogo clásico es una persona necesaria para la sociedad: porque quien desconoce su pasado, está condenado a repetirlo en el futuro.
Porque el placer de poder leer y comprender el latín y el griego en sí mismos es muy intenso, indescriptible, emocionante. Es un placer permitido a unos pocos, cuya curiosidad y amor por la lengua y la cultura les ha llevado por estos caminos. Un filólogo clásico no está interesado en el dinero, sino en poder acercar al mundo pequeños tesoros que a la mayoría de la gente pasan desapercibidos... Porque son garantes de esa memoria.
Por todo esto, y muchas cosas más, el latín y el griego no son lenguas muertas. Son mi pasado, mi presente y mi futuro, mi vocación, a lo que pienso dedicar mi vida.
La puerta está abierta, sólo tienes que cruzar el umbral.
(Artículo del blog ITACA, publicado en Septiembre de 2006.)
EL LATÍN Y EL GRIEGO NO SON LENGUAS MUERTAS
EL LATÍN Y EL GRIEGO NO SON LENGUAS MUERTAS
Porque una lengua muerta no la habla nadie.
Y el latín tiene una comunidad numerosa de hablantes por todo el mundo. Porque es lengua oficial de un país. Porque cuando hay un descubrimiento se recurre a él para nombrar lo nuevo. Porque es una lengua cuyos tecnicismos se entienden en todas partes. Porque se puede leer y comprender, no hace falta, en el 90% de las veces, la intervención de otras lenguas para comprenderlo. Porque es vehículo de cultura.
Porque el latín es la lengua madre de más de 100 millones de personas en Europa y otras miles de millones en el mundo. Porque el español no deja de ser latín mal hablado.
Porque son nuestras raíces en todos los sentidos. Porque gracias a sus avances en medicina, técnica, guerra, derecho... hoy somos algo más y estamos algo más adelantados. Porque el lenguaje médico es latín puro. Porque una gran parte del léxico del inglés es latín puro. Porque por su base indoeuropea el aprendizaje y comprensión de la gramática y los fenómenos lingüísticos de otras lenguas es más fácil porque son comunes...
Porque el filólogo/a clásico/a es una persona curiosa interesada por su lengua y su pasado.
Porque el conocimiento del latín y del griego supone un conocimiento más amplio de nuestra lengua... Porque permite conocer la quintaesencia de nuestra lengua y de nuestra cultura.
El latín y el griego no son lenguas muertas.
Porque se hablan, se leen, se escriben.
Porque si lo fueran, ya haría años que no se estudiarían.
Porque si fueran lenguas muertas, nadie conocería su propia lengua.
Porque si fueran lenguas muertas, no se tendrían mecanismos ni raíces para crear nuevas palabras.
Porque si fuera una lengua muerta, no estaría en evolución constante.
Porque si fuera una lengua muerta no llevaría más de dos milenios hablándose.
Porque si fuera una lengua muerta no habría dado lugar a tanta cultura ni a tantas otras lenguas.
Porque si hubiera muerto, se habría perdido una parte importante de la historia de la humanidad.
Porque si fuera una lengua muerta, Europa no estaría orgullosa de sus raíces, porque no tendría raíces.
Porque si fuera una lengua muerta, los médicos no tendrían vocabulario ni los conocimientos que tienen, los historiadores no conocerían más de mil años de historia, los ingenieros no conocerían los elementos básicos de la técnica, los militares no sabrían desarrollar estrategias, los arquitectos no tendrían modelos que han servido durante siglos, no habría modelos de comportamiento moral, los políticos serían inútiles (aunque esto sea un poco la excepción), los juristas se guiarían por el interés propio, los científicos no tendrían con qué nombrar las cosas y que lo entendieran todos, los químicos seguirían jugando a la magia, ni siquiera tendríamos arados para cultivar la tierra, los maestros no sabrían enseñar...
Porque la esencia del latín y el griego la llevamos intrínseca en nuestro ser, nos inspira, nos asombra, nos enseña, nos acoge, nos une... lo admiramos. No hay nadie que quede indiferente ante el Coliseo, el Partenón, una obra de ingeniería romana, la Iliada, las técnicas de guerra, los modos de vida, el respeto por la familia, el amor a la patria, sus organizaciones, sus personajes, sus hazañas, su cultura ...
Porque si fueran lenguas muertas, nuestra sociedad sería primitiva.
Porque nadie puede renegar de su pasado ni de sus padres: siempre estarán ahí.
Por eso un filólogo clásico es una persona necesaria para la sociedad: porque quien desconoce su pasado, está condenado a repetirlo en el futuro.
Porque el placer de poder leer y comprender el latín y el griego en sí mismos es muy intenso, indescriptible, emocionante. Es un placer permitido a unos pocos, cuya curiosidad y amor por la lengua y la cultura les ha llevado por estos caminos. Un filólogo clásico no está interesado en el dinero, sino en poder acercar al mundo pequeños tesoros que a la mayoría de la gente pasan desapercibidos... Porque son garantes de esa memoria.
Por todo esto, y muchas cosas más, el latín y el griego no son lenguas muertas. Son mi pasado, mi presente y mi futuro, mi vocación, a lo que pienso dedicar mi vida.
La puerta está abierta, sólo tienes que cruzar el umbral.
(Artículo del blog ITACA, publicado en Septiembre de 2006.)
lunes, 5 de julio de 2010
COLISEO - ANFITEATRO FLAVIO
La construcción del Coliseo comenzó bajo el mandato del emperador Vespasiano en el año 70, continuado por su hijo Tito, que lo inauguraría en 80, aún inconcluso. Fue terminado en el 82 por su otro hijo Domiciano, que añadiría el último piso y los sótanos. Estos emperadores pertenecieron a la dinastía de los Flavios, de ahí el nombre de Anfiteatro Flavio.
Fue edificado dentro del enorme complejo del palacio de Nerón, la Domus Aurea, construida tras el incendio de Roma. Precisamente ocupó un espacio llano donde existía una laguna artificial, la Stagnum Neronis. Con esta y otras actuaciones se restituyeron a la hacienda pública los terrenos apropiados por Nerón.
Se desconoce la identidad del arquitecto del edificio, como ocurría en general con la mayoría de las obras romanas: las edificaciones públicas se erigían para mayor gloria de los emperadores. a lo largo de los años se han barajado los nombres de Rabirio, Severo, Gaudencio o incluso Apolodoro de Damasco, aunque se sabe que este útimo llegó a Roma en el año 105. Lo cierto es que su identidad sigue siendo un misterio.
Algunos historiadores creen que pudo haberse financiado gracias a la toma de Jerusalén en el año 70. Dio Casio afirma que se sacrificaron 5000 animales durante los 100 días que duraron los festejos de inauguración.
El terreno de juego propiamente dicho era un óvalo de 87 por 55 metros, y en realidad era una plataforma construida en madera y cubierta de arena. Todo el subsuelo era un complejo de túneles y mazmorras (el hipogeo') en el que se alojaba a los gladiadores, a los condenados y a los animales. El suelo disponía de varias trampillas y montacargas que comunicaban con el sótano y que podían ser usadas durante el espectáculo.
El plano de la arena tenía un completo sistema de drenaje, conectado a cuatro imponentes cloacas. Se ha sugerido que obedecen a la necesidad de evacuar el agua tras los espectáculos navales. Sin embargo parece ser que ya Domiciano, abandonando la idea de la naumaquia, pavimentó las cloacas y colocó en la arena los montacargas para los combates de gladiadores. La cubierta de madera ya no se conserva, con lo que todo el laberinto subterráneo permanece hoy al aire libre.
El Coliseo fue la obra más grandiosa de la arquitectura romana, y en él se utilizaron las más variadas técnicas de construcción. Las pilastras y los arcos son de travertino colocado sin argamasa. En las partes inferiores y en los sótanos se empleó la toba del mismo modo. Muchos de estos sillares iban sujetos con grapas metálicas. Las bóvedas que sostienen la cávea se hicieron vertiendo argamasa de cemento directamente sobre cimbras de madera, una innovación que aligeraba la fábrica.
El hecho de que el edificio se ubicase sobre una laguna obligó a excavar hasta 14 metros de limos inservibles y realizar una cimentación de casi 13 metros de opus cementicium (hiladas de argamasa de cal y piedras alternadas).
AUTORA: Jacqueline Mederos Macías ( 3ºeso B)
domingo, 4 de julio de 2010
viernes, 11 de junio de 2010
MITOS GRIEGOS EN EL SIGLO XXI: APOLO Y DAFNE

Aquella mañana Apolo se despertó con aires de superioridad. Necesitaba competir con alguien. Entonces pensó en Cupido. Cupido era su hermano más pequeño. Se pasaba el día por ahí lanzando flechas a la gente para que se enamorara. Él demostraría que esa chorrada de las flechitas la podía hacer él, incluso mejor que Cupido. Cuando llegó la hora del desayuno lo comentó con sus hermanos, intentando siempre, que Cupido lo entendiera. Pero a Cupido la idea de su hermano no le hizo ninguna gracia. La arrogancia de Apolo había llegado a tal punto que ya se creía mejor que él lanzando flechas de amor, cuando todo el mundo sabía que Cupido era el tirador más certero de todo Gáldar, y me atrevo a decir más, de toda la comarca Norte de Gran Canaria. Cupido, tras oír el discurso de Apolo se dirigió a su cuarto ensimismado en sus pensamientos. Todos sus hermanos se extrañaron por la brusca reacción del chico. Ellos sabían que ganaría Cupido. ¿Qué era lo que le faltaba a él para estar tan inseguro?
Cupido seguía pensando en su habitación. Seguro que sus hermanos creían que tenía miedo de Apolo. Pero él había abandonado la mesa porque su paciencia había llegado al límite. Ahora se vengaría de Apolo, y sabía muy bien cómo.
Apolo iba al instituto como todas las mañanas. O casi. Es verdad que llevaba su i-pod y que con él no le faltaba nada. Pero hoy se sentía extraño. Había herido a uno de sus hermanos. Cupido era muy susceptible y se enfadaba constantemente, pero hoy había sido peor.
Como siempre Apolo era muy puntual y era fácil tenderle una trampa. Cupido ya tenía preparada una de sus flechas de enamoramiento y otra de rechazo amoroso. Era verdad que a Apolo no le hacía falta una flecha para enamorarse de una chica como Dafne, pero no es lo mismo enamorarse que estar loco por alguien. Lanzar las flechas fue coser y cantar. Ahora Apolo sabría como se siente una persona cuando es constantemente humillado.
Mientras caminaba Apolo sintió un pequeño pinchazo. Pensó que sería algo repentino y casual. Entonces pasó al lado de Dafne. Nunca se había fijado pero ella tenía unos ojos preciosos. Pensó que sería interesante pedirle su móvil. Cuando se lo pidió ella se negó. Nadie le había dicho nunca que no. Insistió mucho, pero al final se rindió y decidió pedírselo a una de sus amigas que se lo dieron sin preguntar el porqué. No sabía el motivo pero desde esa mañana veía a Dafne con unos nuevos ojos. La veía hermosa y tenía la necesidad de hacerla suya. Ahora se sentaba lo más cerca posible de ella en clase e intentaba entablar conversación mientras ella por alguna extraña razón lo evitaba.
Desde que había entrado al instituto Dafne se notaba diferente. Nunca nadie le había causado un desagrado tan grande como Apolo desde el momento en el que le había venido a pedir el número de móvil. ¿Quién pensaba que era ella? ¿Una de esas chicas que le daban su número al primero que se lo pide? Obviamente se había negado. Lo raro es que desde ese momento había notado que el chico cada vez le prestaba más atención, y eso le daba miedo.
Apolo se sentía más y más enamorado. No dejaba de pensar en ella. Cuando no la miraba en clase la dibujaba o componía la canción que la describía. Cuando llegaba a su casa le mandaba sms para saber como estaba y que estaba haciendo. Hasta que un día sintió la necesidad de verla a todas horas.
Dafne se sentía cada vez más observada por Apolo y no sabía qué hacer. Él le causaba una gran repulsión. Los sms la estaban volviendo loca. Recibía uno cada cinco minutos durante la tarde. Después por la noche Apolo se relajaba y le mandaba uno cada media hora. Era un pesado. Su madre, por supuesto, no sabía nada del tema, porque si se lo contaba se pondría histérica y no le dejaría salir más a las verbenas con sus amigas.
Un día, tras salir del instituto, Apolo decidió acompañar a Dafne a su casa. Sabía que Dafne iba con sus amigas, pero él no tenía que ir precisamente con ellas. La de Dafne era la casa más alejada del instituto con respecto a sus amigas. Todas vivían en La Montaña excepto Dafne que vivía en Becerril. La subida con las amigas fue fácil porque Dafne no se fijaba en él, pero cuando ya estaban llegando a su casa Dafne echó a correr como si la persiguiera alguien. Apolo miró en todas direcciones y no vio a nadie y entonces comprendió que el perseguidor era él. Abatido Apolo volvió a su casa.
Dafne ya estaba harta, lo que le faltaba era eso. Su admirador le perseguía a donde ella iba. Si la cosa llegaba más lejos hablaría con su madre, y si esta no encontraba solución llamaría a la policía.
Más tarde llamaron a la puerta. Su madre abrió y gritó su nombre. Al ver el ramo enorme de flores se extrañó, pero al ver la dedicatoria supo perfectamente de quién era. Esa era la gota que colmaba el vaso. Tenía que contarle a su madre lo que le pasaba con Apolo.
Apolo se sentía satisfecho de lo que había hecho. Era la mejor idea que había tenido. Un ramo de flores es el regalo con el que se rinden todas las mujeres. Dafne caería en sus brazos nada más verlo. Al día siguiente iba a esperarla delante de su casa para acompañarla al instituto, puede que como novios.
Cuando se lo contó a su madre al principio se escandalizó, pero luego se fue calmando. Le dijo que a la mañana siguiente harían algo que conseguiría espantar a Apolo.
A la mañana siguiente, su madre le contó el plan. Iba a transformar a Dafne en laurel. Apolo no podría estar con un laurel y por lo tanto la olvidaría.
Cuando Apolo llegó a la casa de Dafne había algo raro en el ambiente. Tocó a la puerta y al ver que no le abría nadie decidió ir por el jardín de atrás. Llegó justo a tiempo de ver como el hermoso cuerpo de Dafne se transformaba en fría y dura corteza, y como sus pies se hincaban en el suelo transformados en raíces, y como su pelo se llenaba de hojas de laurel. Apolo desconsolado corrió hacia ella, se abrazó tiernamente al tronco y lloró largamente. Y entre llantos dijo: "Puesto que no puedes ser mi mujer, serás mi árbol predilecto y tus hojas, siempre verdes, coronarán las cabezas de las gentes en señal de victoria"
Dafne se sentía culpable por todo el daño que le había causado a Apolo cuando se había convertido en laurel.
Así era como los griegos explicaban el porqué se ponía una corona de laurel a los ganadores de los juegos olímpicos.
Autora del texto: Yara Velasco Díaz (3ºESO D )
jueves, 13 de mayo de 2010
¿LOS ROMANOS IBAN AL COLE?
La enseñanza primaria.
Podía recibirse en casa, con profesores particulares, pero la mayoría de los niños acudían a la escuela del litterator. La jornada solía durar seis horas, y un día festivo cada ocho días.Para impartir las clases, el maestro necesitaba muy poco material, para los niños unos bancos como asientos y unas tabillas de madera con cera en su interior que servían de cuaderno para escribir con ayuda de unos punzones. Para el maestro, una silla con respaldo y una fusta para castigar a los alumnos poco aplicados. Los niños acudían a las clases acompañados de un esclavo, llamado pedagogo, que cuidaba de su seguridad, les llevaba el material escolar y les inculcaba buen comportamiento.
La enseñanza secundaria.
Impartida por el grammaticus, acogía a niños y niñas desde los once o doce años hasta los dieciséis o diecisiete. Se centraba en el estudio de la teoría gramatical, lectura de autores clásicos griegos y latinos y comentario de los textos leídos. A partir del comentario del texto se enseñaba a los niños geografía, mitología, métrica, física. En la formación, la lengua y la cultura griega constituían una parte esencial.
La enseñanza superior.
Finalizada la enseñanza del grammaticus, jóvenes de entre 17 y 18 años se centraba en el estudio de la teoría y práctica de la composición y pronunciación de un discurso. Era un ámbito fundamental en la educación de los futuros gobernantes del imperio. Después de una serie de ejercicios preparatorios, el alumno se ejercitaba en la declamación, en la que se distinguían dos géneros:
Suasoriae: Discursos sobre temas históricos. Eran monólogos en los que personajes famosos de la historia valoran el pro y el contra antes de tomar una decisión.
Controversiae: Discusiones entre dos escolares que defendían puntos de vista contrarios sobre temas judiciales muy variados.
Diferencias con la educación actual.
Actualmente hasta los 16 años todas las personas tienen una enseñanza obligatoria. En Roma la enseñanza no era obligatoria y los hijos de los esclavos no podían asistir. A partir de los 16 años todos tenemos el derecho de continuar sus estudios. En Roma sólo los niños podían continuar la educación secundaria, y sólo unos pocos accedían a los estudios superiores.
En la actualidad todo el que no puede pagarse unos estudios recibe becas y ayuda del estado. En la antigua Roma los hijos de familias pobres no podían ir al colegio porque tenía que pagarle al maestro una vez al mes.
Autora: Sara Moreno Díaz.
jueves, 6 de mayo de 2010
LA ESCLAVITUD EN ROMA
La presencia, aumento y disminución de la esclavitud es, en cierto modo, un índice del cenit y la decadencia del imperio romano. Bastante generalizada en los pueblos de la antigüedad, no fue puesta en tela de juicio sino tardíamente; incluso en los siglo IV y V, defendieron su existencia algunas primeras figuras de la iglesia como San Jerónimo o San Juan Crisóstomo.
El esclavo (servus), frente al hombre libre, estaba, por norma positiva, no natural , privado de la libertad y destinado a servir de modo permanente. Considerado como res (cosa), no era sujeto de derecho y no tenia ius commercii ni ius conubii. Podía hacer negocios, pero sus adquisiciones pertenecían al señor (dominus).De sus delitos privados, respondía el señor. Su matrimonio (contuvernium) no se sancionaba legalmente, aunque se reconocían los vínculos de sangre a que da lugar.
Sus hijos (vernae) eran también propiedad del señor. Este podía permitir al esclavo tener en disfrute y administración un peculium, que le posibilitaba comprar su libertad. Si podía tener actividad religiosa. Su nombre hacia simplemente relación a su origen étnico o a alguna característica personal .
En la primera época de Roma, existían poco esclavos y con una función distinta de la que tendrán con posterioridad: fueron un elemento más bajo la amplia protesta del paterfamilias en cambio, durante la republica aumento tanto su número que, al parecer, en un momento dado, suponían más de la mitad de la población de Roma. El periodo de las grandes guerras, con la extensión del imperio y el desarrollo del capitalismo romano, convirtió al esclavo en el instrumento esencial del trabajo que, por otra parte, dejaron de ejercer los hombres libres, sobre todo pudientes. Por ello, sus condiciones empeoraron en términos generales: Es en esta época cuando se produjo la rebelión encabezada por Espartaco.
Pero, en general, no era bien visto el amo que actuaba con crueldad gratuita con el esclavo, y podía llegar a ser desterrado. Por otro lado, desde la época del emperador Adriano se privo al amo del derecho de vida y muerte sobre el esclavo y se concedió a este un matrimonio de rango legal. El emperador Constantino considero un homicidio el matar a un esclavo. En el bajo imperio el número de esclavos fue decreciendo.
El dueño o el estado podían establecer la extinción de la esclavitud. En el primer caso, el acto de liberar al esclavo recibía el nombre de manumissio, y podían llevarse a cabo, principalmente, de las siguientes formas: ante un magistrado, y siguiendo un ritual en el que se declaraba la libertad del esclavo al tocarle con una varita (vindicta); por inscripción del esclavo en las listas del censo y por declaración testamentaria.
Los esclavos de ciudad solían tener familia y una gran autonomía. Podían lograr la libertad de diferentes formas:
· Con su propia muerte - bastante irónico - cuando lo liberaban para que tuviera un entierro de hombre libre.
· Con la muerte de su amo, en cuyo testamento solían liberar a sus esclavos como muestra de generosidad. Cuando eran liberados de este modo, se les dejaba alguna propiedad o dinero.
· Comprando su libertad, ya que después de haber pasado años de intermediario de su amo en los negocios, podían ganar un peculio.
· Por declaración ante un magistrado. Amo y esclavo defendían su libertad ante un magistrado. Si era aceptada, se le ponía un bastón en la cabeza como señal de su libertad
Muchos emancipados permanecían en sus casas haciendo las mismas labores, aunque con mayor dignidad.
Los esclavos eran propiedad absoluta de su dueño. Carecían de personalidad jurídica, de propiedad y hasta de familia propia, porque su matrimonio, aún conseguido con el permiso del amo, se consideraba un simple concubinato, y los hijos eran propiedad del amo. Los esclavos domésticos eran recibidos con una ceremonia, y se les purificaba echándole agua sobre su cabeza.
Ayudaban al amo a ponerse la toga, pues era una labor de gran complicación. Eran los encargados de recibir a los invitados, recogerles la toga y los zapatos y ofrecerles un baño caliente o un lavado de pies.
A los esclavos se les podía poner un collar con una placa en la que se leería tenemene fucia et revo cameadomnum et viventium in aracallisti, traducido como "detenedme si escapo y devolvedme a mi dueño".
El precio de un esclavo nos llega a través de Catón, y sabemos que era de promedio unos mil quinientos denarios, precio que subió a lo largo del siglo II a. C. hasta alcanzar los veinticuatro mil sestercios.
Algunos esclavos tenían la consideración de hombres libres, bien por la humanidad de sus amos o por el trabajo intelectual que desarrollaban. Esto pasó con los esclavos procedentes de la Antigua Grecia, que en cierto modo el amo consideraba de mayor educación que la suya. Estos eran los que servían como secretarios, administradores o educadores. En el siglo III se redujeron las masas de esclavos y estos empezaron a valorarse casi como hombre libres. El emperador Diocleciano era hijo de un esclavo que había comprado su libertad.
Los libertos fueron a partir del siglo VI según el emperador Justiniano I ciudadanos sin distinción alguna, procedentes de la esclavitud. Si no conservaban los lazos de fidelidad a sus casas eran llamados libertos ingratos. Ejercían mayoritariamente la labor de comerciantes o artesanos, y en menor medida de maestros romanos (ludi magister), gramáticos (encargados de la enseñanza secundaria), banqueros o médicos, que no tenían la remuneración.
La economía romana, como su sociedad, dependían del trabajo de esclavos, que eran fundamentales en los latifundios, minas e industrias. Esta economía aumentó a partir del siglo II gracias a las victorias de Julio César, que puso en subasta a aproximadamente un millón de esclavos durante la Guerra de las Galias (58-51 a. C.) En Delos, llegaron a subastarse hasta diez mil esclavos en un solo dia.
Autor: Edgar Macías Gil (1º bachillerato).
lunes, 3 de mayo de 2010
COQUETERÍA FEMENINA Y METROSEXUALIDAD
Las romanas y también los romanos se preocuparon muchísimo por su aspecto físico, al que dedicaban mucho tiempo. Hoy día se habla de la metrosexualidad como un invento "muy moderno" pero es algo que la sociedad de la Antigua Roma tenía muy asumido.
Perfumes
Quemaban esencias aromáticas para ambientar la casa o las estancias y las ropas. Los aceites consistían en una base líquida (aceite de almendras, de oliva, de lino, de grasa animal…) Para perfumar el cuerpo y el cabello. También utilizaban otras bases como el talco que se aplicaban con plumas de cisne. Las esencias más utilizadas eran las siguientes:
-Frutas: almendras amargas, romero, laurel, tomillo, lavanda.
-Especias: azafrán, canela, orégano, menta, cardamomo.
-Resinas: incienso, mirra, ámbar, resina de ciprés.
Los ungüentarios eran los recipientes de alabastro, cerámica, piedra, metal o vidrio donde se guardaban los perfumes en cualquiera de sus formas. Las señoras que se perfumaban llenaban la boca de sus esclavas de perfume y esta lo pulverizaba sobre su ama.
Maquillaje
En general se utilizaba poco maquillaje aunque con el paso del tiempo se fue generalizando solo en las clases más altas. Una característica peculiar era el gusto de las mujeres griegas por la “ceja única”, las teñían de negro fuera cual fuere su color de cabello y las pintaban unidas justo por encima de la nariz. En general eran un pueblo con buenas costumbres de limpieza e higiene, se lavaban los dientes, se bañaban continuamente y las mujeres cuidaban el estado de su piel. Las mujeres romanas consideraban bello que las cejas estuvieran unidas sobre su nariz, para conseguir tal efecto utilizan una mezcla de huevos de hormiga machacados con moscas secas, también lo utilizaban como máscara de pestañas. El vello del cuerpo lo llevaban rasurado totalmente. Había varios métodos para quitar el vello. Por ejemplo, se utilizaba una especie de cataplasma llamada dropax, compuesta de varias ceras resinosas; también se empleaban las pinzas (forcipes aduncae), pero era un procedimiento muy doloroso. Algunos hombres también se depilaban todo el cuerpo.
Peinados y barba en los hombres
Las mujeres acomodadas invertían mucho tiempo y dinero en su arreglo personal. Usaban peines de todo tipo de materiales (bronce, marfil, hueso, carey, oro) con los que se peinaban de raya en medio para diario y con peinados elaborados, con trenzas y chongos, en ocasiones especiales. Muchas mujeres rizaban su cabello con el calmistrum, un tubo de metal que ponían sobre carbones calientes, y luego se fijaban el peinado con ungüentos. En el cabello se usaban listones, peinetas y otros adornos.
Joyas y accesorios
Otros accesorios
Los romanos tenían una especie de guantes de color púrpura llamados ephatis, los cuales eran propios de los militares, mientras los sombreros, aunque los romanos solían salir a la calle con la cabeza descubierta, que les obligaba a ir bien peinados y muchos solo se la cubrían con la toga, usaron dos clases de sombreros, no solo la gente de pueblo que estaba más expuesta al intemperie sino también las personas distinguidas, que eran los siguientes: Pilleus y Petasus más un capuchón.
Autora: Grimanesa Sosa Tacoronte ( 1º bachillerato)
BIBLIOGRAFIA
http://enciclopedia.us.es.antigua/ roma
http://muchosobreroma.bloqspot.com/
http://www.content4reprint.com/
libro latín 1 almadraba.
¿QUÉ COMÍAN LOS ROMANOS?
El postre eran frutos secos y repostería. Después comenzaba la sobremesa durante la cual se bebía en abundancia aunque se bebía también durante la cena.
Algunos productos esenciales de la alimentación romana
En Roma existían una serie de productos básicos, como el pan, el vino, la miel, y otros, como el garo o la sal, fundamentales en la elaboración de platos y manjares del arte culinario. El pan era un alimento de ricos. El pueblo tomaba el puls o pulmentum especie de pasta compuesta esencialmente de agua y harina. Si se diluía con mucha agua era un excelente refresco.
Los romanos conocían la levadura ("fermentum"), y en el primer siglo después de Cristo su pan era fermentado; sin embargo, también existía un pan no fermentado, "panis azymus", y un pan ligeramente fermentado, "panis acrozymus".
El vino se prohibía a las mujeres que sólo podían tomar un vino de pasas, se servía mezclado con agua fría o caliente o con miel o mulsum. La cerveza era la bebida de los pobres y se tomaba caliente.
La miel reemplazaba al azúcar, por aquel entonces desconocida. La preferida fue la miel virgen de tomillo sin ahumar. La alimentación romana exigía un gran consumo de sal.
También una de las comidas más importante es el pescado, los mariscos, ostras y moluscos marinos.
El banquete
El banquete no sólo ha sido un rito placentero sino que también ha servido para reforzar la solidaridad de los de los hombres en momentos cruciales de la vida como los sacrificios a los dioses, bodas, entierros etc.
En algunos banquetes como el simposio constaba de dos partes una era la comida y otra la bebida, los invitados se descalzaban y eran coronados de guirnaldas de flores, se pronunciaban discursos, etc.
Autora: Angela Fajardo Delgado (1º bachillerato)
Bibliografía
http://www.verdemente.com/Articulos/Cocina/cocinaroma.htm.
http://atenea-nike.com/pagina_95.html.
jueves, 22 de abril de 2010
LA MUERTE EN ROMA
El culto a los muertos.
En Roma al igual que en muchas otras culturas daban gran importancia al culto de los difuntos de sus familiares. A sus antepasados se les denominaban manes; los romanos creían que si los honraban debidamente, les darían bienestar a sus hogares. Por este motivo, cuando una persona romana moría, se organizaba un funeral con mucho cuidado, en el cual se practicaba una serie para asegurarse de que el alma hiciese un viaje seguro desde el mundo de los vivos al de los muertos y se les rendía culto manteniendo vivo el fuego del hogar.
Ritual funerario.
El ritual funerario se iniciaba cuando uno de los familiares más cercanos besaba al moribundo para recoger su último suspiro y le cerraba los ojos. Entonces le llamaba por su nombre en voz alta. Después lavaban el cadáver con agua caliente, se le perfumaba, se le vestía con sus mejores vestidos, se le colocaba sobre el lectus funebris y se le exponía en el atrio de la casa. La tarea de prepararlos la llevaban las mujeres o los empleados de la funeraria. También era una práctica habitual en Roma colocar en la boca de difunto una moneda para Caronte. Durante la exposición del cadáver, se encendían lámparas a su alrededor y coronas de flores. Las mujeres daban muestras de dolor mediante lamentos, arrancándose el pelo, golpeándose el pecho y rasgándose los vestidos.
El entierro.
Tras el acto de exposición del difunto, comenzaba el entierro con la formación del cortejo fúnebre, que en el caso de las familias ilustres se hacía de día; por otra parte en el caso de los niños y los pobres solía hacerse de noche y muy poco tiempo después del fallecimiento. En el cortejo, el cadáver iba en el ataúd descubierto y tras él los familiares y las mujeres con el cabello suelto y lamentándose algunos de ellos se tapaban el rostro con máscaras de cera que tenían la forma de la cara de los antepasados, de esta manera los manes también estaban presente en el entierro.
Tipos de enterramientos.
El enterramiento podía ser mediante incinerado o inhumado. Si el cuerpo era incinerado, las cenizas se guardaban en unas urnas que se colocaban en los columbarios, pequeños nichos en forma de nido de paloma, ave que simbolizaba siempre la paz. De esta manera, las cenizas reposaban en un nido de paz. Los cuerpos sin incinerar o la urna con las cenizas del muerto podían ser enterrados en grandes panteones o humildes tumbas, según la riqueza de los familiares. Los cementerios de los romanos solían estar a las afueras de la ciudad, juntos a los caminos y vías principales, frecuentemente adornados con jardines y con una gran variedad de plantas con una simbología para cada difunto. Las tumbas estaban dotadas de elementos para poder celebrar banquetes funerarios con los que sus seres queridos honraban al difunto y era una costumbre decorarlas con guirnaldas de flores y poner ofrendas de vino y comida delante de ellas. Además se solían escribir epitafios en ellas.
Supersticiones.
Una vez enterrados, los difuntos seguían siendo recordados. Cada año, durante el mes de febrero, el mes de las purificaciones, se realizaban fiestas funerarias y se visitaban los sepulcros, donde se ponían alimentos, bebidas, flores y otros obsequios. Además solían preparar un banquete dejando un sitio libre con alimentos, en recuerdo del último familiar muerto. Así tenían felices a los manes y estaban seguros de que no saldrían de sus tumbas ocasionando infortunios en la economía del hogar ni en la salud de los familiares supervivientes.
Esto era debido a que creían en la existencia de unos espíritus que eran malvados llamados los lemures, espectros que podían dañar y atormentar a los vivos. Para apartarlos del hogar el padre de la familia hacía un ritual a medianoche en el mes de mayo los días 9, 11 y 13. Tras este ritual estaban tranquilos sabiendo que los lemures se habían ido de la casa y habían vuelto al mundo de los muertos.
El mundo de los muertos.
Los romanos también creían que las almas de los muertos realizaban un viaje a regiones subterráneas, llamadas infierno, Averno o Hades. Este mundo estaba gobernado por el dios Plutón, también conocido como Orco. El encargado de conducir las almas al Averno era el dios Mercurio. Para llegar a él, las almas tenían que atravesar la laguna Estigia en una balsa conducida por Caronte, el cual previo pago de un peaje, las transportaba a la orilla por ello se le colocaba la moneda en la boca.

AUTORA: Gillian Macías González (1º bachillerato)
Bibliografía.
La muerte y sus ritos- Macías Cristóbal, Cultura Clásica I ESO segundo ciclo, editorial Mc Graw Hill.
La muerte y sus ritos- Latín I bachillerato, editorial Edebé.
Culto a los muertos - http://www.culturaclasica.com/cultura/creencias.htm
El mundo funerario romano - http://www.tarraconensis.com/ritosfunerarios/EL%20MUNDO%20FUNERARIO%20ROMANO.htm
martes, 20 de abril de 2010
SEXUALIDAD EN LA ROMA ANTIGUA

La sociedad romana, regida por unas normas de conducta y ética determinadas, era muy promiscua y liberal, donde las relaciones sexuales fuera de la pareja eran consideradas totalmente normales y donde, para los ciudadanos libres, existía una gran libertad sexual. Roma seguía estando reprimida sexualmente en el matrimonio, pero la mujer tenía vida social, participaba en cenas y conversaciones
En el matrimonio en esa época no había muchos espacios para el romanticismo de pareja ya que, los romanos no ligaban, sino fornicaban. En Roma se creía que el amor disminuía la capacidad de pensamiento racional y era visto como algo ridículo. La edad núbil de la mujer era los doce años y la del hombre los diecisiete. La unión matrimonial, sólo heterosexual, era un mero trámite burocrático.
Un ciudadano podía mantener relaciones sexuales fácilmente con su esposa en casa, con un hombre en los baños, con una prostituta en un burdel, o con un esclavo, y sólo ser criticado si no era capaz de mantener cada cosa en su lugar. La moral de la sexualidad romana giraba alrededor de la idea del control.
Existía una gran promiscuidad fuera del matrimonio. Ser esposa, tenía más que ver con el status social que con el placer, y las costumbres dictaban que el hombre casado podía mantener tantas relaciones sexuales como quisiera. Durante la República, Cicerón declaró sin que nadie se opusiera que no había nada ilegal en el caso de un hombre que lleva a otro al campo con la intención de disfrutar de placeres eróticos.

En Roma, se creía que el amor disminuía la capacidad de pensamiento racional y era visto como algo ridículo. Un beso en público de un matrimonio resultaba algo indecente pero nadie exigía a las mujeres casadas que no recibiesen visitas libremente, aunque debían mantener una serie de códigos morales y sociales determinados. El ciudadano romano recurre al sexo y a la lujuria para la realización personal, tanto masculina como femenina, puesto que la obtención de placer era el valor dominante al que se sometía todo lo demás. El adulterio y el divorcio preconizado por Ovidio en “El arte de amar” eran aceptados y practicados numerosas veces en la sociedad romana.
-La homosexualidad no era condenada, se tienen múltiples referencias sobre las relaciones homosexuales mantenidas por muchos emperadores. Estas relaciones mantenían unas reglas muy precisas, en la pareja homosexual, siempre existía un amo y un sometido, siendo estos últimos generalmente jóvenes de clase social inferior o esclavos .Los ciudadanos con más poder y más esclavos podían destinar una parte de estos para el sexo, independientemente de la edad que tuvieran y de su sexo. La esclavitud es uno de los motivos de la libertad sexual atribuida al mundo romano.
La homosexualidad es un tema del que presumiblemente no existía tabú alguno en la antigua Roma. Los hombres de la eterna urbe que eran ambiguos, gustadores tanto de un sexo como del otro, siempre y cuando atisbaran alguna promesa de placer inminente en lugar alguno. La falta de pudor al defecar en letrinas públicas, sentados unos al lado de otro y en conversación o al bañarse cada día en las cotidianas termas de turno, nos hacen pensar en una sociedad sin demasiados tabúes, donde el placer era entretenimiento y no pecado.
En la homosexualidad femenina la sociedad romana era muy machista y rechaza cualquier actividad de la mujer fuera del papel de esposa y madre. Por lo que debió existir en secreto.

En el siglo VI d.C. el Imperio Romano proscribió la homosexualidad. Esto se debió en gran parte a la influencia de la Cristiandad. El Cristianismo se volvió la religión de moda, del mismo modo las religiones que animaban la prostitución masculina y femenina también fueron prohibidas en el imperio. Según el cristianismo la única razón válida para el sexo era la procreación, cualquier otro tipo de sexualidad que llevara al deseo eran vistas como influencias malignas.
-En la antigua Roma existía un amplio desarrollo de la prostitución. Catón el Viejo dice que "es bueno que los jóvenes poseídos por la lujuria vayan a los burdeles en vez de tener que molestar a las esposas de otros hombres".
Las prostitutas eran educadas para la conversación y el placer, debían llevar vestimentas diferentes, teñirse el cabello o llevar pelucas amarillas y eran inscritas en un registro. En el año 1 d.C. el registro contaba con 32.000 prostitutas inscritas.
Las prostitutas que estaban registradas en las listas públicas eran conocidas como: Meretrices Prostibulae: ejercían su profesión donde podían, librándose del impuesto.
Ambulatarae: recibían ese nombre por trabajar en la calle o en el circo.
Lupae: trabajaban en los bosques cercanos a la ciudad.
Bustuariae: en los cementerios.
Las prostitutas de más alta categoría eran conocidas como Delicatae y tenían entre sus clientes a senadores, negociantes o generales. Generalmente la mayoría de las prostitutas se podían encontrar en burdeles llamados lupanares, establecimientos que contaban con licencia municipal. También se encontraban prostitutas cerca de los circos y anfiteatros o aquellos lugares donde el sexo era un complemento de la actividad principal: tabernas, baños o posadas.
La mayoría de lupanares de Roma se encontraban en el Esquilino y el Circo Máximo, los más elegantes eran situados en la cuarta región. Los lupanares generalmente eran identificados en la calle con un gran falo que era iluminado por la noche, generalmente eran decorados con murales alusivos al sexo y en las puertas de las habitaciones era habitual encontrar una lista de precios y servicios. Existen referencias de algunos prostíbulos que eran frecuentados por las mujeres de las clases sociales más elevadas que acudían para mantener relaciones sexuales con chicos jóvenes.
Tabúes
Pese a este aparente desenfreno, Roma también cultivaba sus tabúes como el sexo pasivo en las relaciones homosexuales. El otro tabú (en teoría, porque en la práctica la regla se saltaba) era el sexo oral. Entre los romanos existía el concepto de boca pura. La boca era símbolo de responsabilidad y deber social, la felación era vista como algo sucio. Para un hombre, era una infamia, e incluso para la mujer siempre que no fuera esclava o prostituta.
La virginidad era para las mujeres como un tesoro, y la pérdida de ésta era como sellar una muerte lenta.
Sólo contaba el orgasmo masculino: procurar placer era un acto de sumisión sexual, para el hombre, algo impensable en esa época. En cuanto al cunnilungus, era tal vez la desgracia mayor, porque, como dijimos antes, era inconcebible pensar que el hombre romano se rebajara al punto de querer procurar placer a una mujer.
Las infidelidades y el adulterio pasaron a ser prácticas sexuales comunes y cotidianas, hasta tal punto que los divorcios se consideraban como un trámite más dentro de la vida diaria en Roma.
Autora: Karen López Bolaños (1º bachillerato)
Bibliografía:
-http://www.sexualidad.es/index.php/Sexualidad_en_los_Griegos_y_Romanos
-http://moramorao.wordpress.com/2010/04/08/sexo-a-lo-romano-y-griego-pero-es-mal-sonante/
-http://www.imperioromano.com/156/la-sexualidad-en-roma.html
-Historia de la vida privada. Taurus
lunes, 19 de abril de 2010
VESTIMENTA Y CALZADO MASCULINO EN LA ANTIGUA ROMA

La vestimenta más habitual en Roma era la toga tanto para hombres como para mujeres. Había diferencias de color y de ornamento según las edades, rangos y funciones; pero la forma de la vestimenta era igual para todos.
Había varios tipos de vestimenta:
La indumenta o ropa interior: al principio se utilizaba una especie de faja llamada subligar o cinctus fabricada de lana, que envolvía la cintura y el vientre. Más adelante fueron apareciendo otras modas apartes de estas como: una especie de camiseta llamada subucula y una camisa llamada camisia ambas sin mangas. Estas estaban fabricadas de lino aunque la camisa también podía ser de lana, según su uso y época.
La paenula: era un manto con una abertura que se asemejaba a un poncho por sus características, la cual podría tener capucha o no. Esta consistía en dos piezas rectangulares con una simple abertura en el centro para pasar la cabeza. Habitualmente la llevaban los ricos cuando salían de viaje o hacia frio. Se podía poner sobre la túnica o toga. Ya pasados los siglos llego a ser la vestimenta característica de pobres y esclavos.
La túnica: era una prenda de entrecasa y para salir a la calle tenía que estar cubierta por la toga. También era otro elemento de vestir de bastante importancia en el romano. Esta consistía en dos piezas rectangulares de tela de lana que se cosían dejando aberturas para la cabeza y los brazos. Llegaba más abajo de las rodillas y se ceñía con un cinturón. A esta se le podía añadir la clámide que se usaba para el frio, la cual podían sujetar con un broche o un nudo amarrado al cuello. La túnica los jóvenes tenían que llevarla blanca.
La toga: Esta prenda en un principio la vestían hombres y mujeres pero esta luego pasó a ser exclusiva para hombres. La toga era la prenda que distinguía a los romanos de los demás, la cual se convirtió no solo en una vestimenta más si no que también se convirtió en un símbolo nacional. Tenía una forma elíptica y medía unos 5.60 metros de largo por 2 de ancho. Esta al principio era llevaba por la mitad de los muslos, luego pasó a llevarse por la zona de las rodillas y más tarde pasó a la forma más conocida: por los tobillos, y después de esto no se ha vuelto ha modificar.
Tipos de Toga:
· Toga de corte fino: medía unos 6.50 metros de largo por 8.5 de anchura. La parte que caía sobre el pecho era llamada sinus la cual se cuidaba mucho.
· Toga Exigua: Estas togas eran utilizadas en los primeros períodos y su manera de vestir era simple y útil.
· Toga Virilis/Pura: Era la toga que todo ciudadano romano comenzaba a utilizar posteriormente de cumplir la mayoría de edad. Esta era blanca sin adornos ni color.
· Toga Praetexta: Esta toga la utilizaban los candidatos a una oficina pública, sacerdotes, magistrados, niños y niñas de familias pobres y las jóvenes hasta que se casaban. Esta toga la llevaban los jóvenes cuando alcanzaban la mayoría de edad. Eran tratadas con tiza para darle un color blanco que resalte. Estos colores le daban el significado a las purezas de sus intenciones.
· Toga Pulla: Estaba hecha de lana negra por lo que se utilizaba para ir de luto. Con ella se quería comunicar que el portador estaba sufriendo por la perdida de un familiar. Esta toga no la utilizaban las familias patricias.
· Toga Picta: Al principio esta toga solo la vestían los generales en los desfiles triunfales pero luego fue adoptada por algunos emperadores en eventos públicos o discursos. Esta iba adornada con hilo de oro y distintos ornamento y era conocida como purpurea.
· Toga Purpura: Esta toga data de mucha antigüedad. Principalmente era llevada por los reyes y los cónsules en las ceremonias más solemnes y más tarde paso a ser llevaba por los emperadores.
· Toga parda: Esta era llevada por los ciudadanos pobres, artesanos y en el luto privado.
El calzado masculino.
El calzado tanto de hombre como de mujeres era el mismo, se diferenciaban en el color y el grosor de la piel.
Había varios tipos de calzados cada uno con diferentes características:
El calceus: era de piel, cerrado y atado con correas. Este calzado lo solían llevar los ciudadanos romanos cuando salían de casa con la toga y también los senadores.
La solea o sandalium: estaba formada por tirillas de cuero que pasaban entre los dedos pulgar e índice para adaptarse, después de rodear el talón. Este calzado era informal por lo cual no se lo podían poner cuando llevaban la toga si no solo cuando llevaban la túnica.
Los socci o zuecos: Podrían ser de diversos materiales como: madera, esparto, papiro o piel. Este calzado solo se utilizaba para andar por casa.
*La ropa romana y el calzado han cambiado a lo largo del tiempo más la ropa que el calzado el cual es muy semejante, en estas fotos se ve la diferencia antiguamente y actualmente:
Bibliografía
*http://2000porcorreo.wikispaces.com/Vestimenta+masculina
*http://recursos.cnice.mec.es/latingriego/Palladium/latin/esl143ca6.php
*Libro: Latín I, Editorial Almadraba
