ORATORIA LATINA
(PAU 2026 Canarias)
La Oratoria se
puede definir como el género literario que consiste en hablar en público con
corrección y belleza con el objetivo de persuadir y/o agradar a una audiencia. El dominio de este
arte se llama elocuencia, y su estudio teórico en tratados se llama retórica.
La oratoria es uno de los géneros más antiguo de la historia de Roma desde Apio Claudio (S III a.C), aunque podemos destacar a Catón el Censor con más de 150 discursos, en los que defendía a las costumbres romanas frente a las griegas. Destaca en este género Cicerón, que pronunció infinidad de discursos que fueron transcritos taquigráficamente y que se pueden dividir en discursos judiciales (Pro Roscio, Pro Celio, In Verres…) y políticos (Catilinarias contra Catilina, Filípicas contra Marco Antonio), además de una amplia producción filosófica y epistolar.
Entre las características de este género podemos destacar las siguientes:
1) Es un género de carácter público que se destaca en la época republicana por necesitar de libertad social y política para poder desarrollarse. Así en época imperial entrará en decadencia por esa falta de libertad, convirtiéndose en un simple ejercicio retórico.
2) Los discursos se pueden clasificar en tres grandes tipos (genus):
- Genus laudativum que se utilizaba en las ceremonias sagradas y los funerales, donde se ensalza a una divinidad o persona fallecida.
- Genus deliberativum que se utilizaba en los debates políticos en las asambleas y senado con el objetivo de convencer a la audiencia.
- Genus iudiciale propio de los juicios, donde podemos encontrar discursos de defensa o discursos de ataque
3) Los discursos se pueden dividir en diferentes partes:
- Exordio: introducción donde el orador tiene que explicar el tema rápidamente y debe atraer la atención de la audiencia.
- Narratio: Exposición clara y sencilla de la causa
- Argumentatio: el orador expone los diferentes argumentos para defender la causa (confirmatio) y criticar los argumentos contrarios (refutatio)
- Peroratio: Parte final del discurso donde se hace un resumen de lo expuesto y se apela a los sentimientos de la audiencia con el ánimo final de convencerla.
4) Existían 3 escuelas o tendencias en la elaboración de discursos:
· Escuela ática: discursos claros y sencillos, sin mucho artificio.
· Escuela asiánica: discursos con muchos recursos estilísticos y más exagerados en sus argumentos.
· Escuela rodia: discursos al estilo asianista pero algo más moderados, es la escuela de Cicerón.
En los discursos de Cicerón podemos señalar los siguientes rasgos:
1) Podemos apreciar el uso de recursos retóricos: como preguntas retóricas, hipérboles o exageraciones, repeticiones, estructuras paralelísticas, apelaciones a la audiencia o a un personaje (vocativos).
2) El uso de un lenguaje elevado a través del léxico técnico judicial y/o político, que se destacan en cada tipo de discurso (judicial y político)
3) Sintaxis compleja y trabajada con el uso frecuente de la hipotaxis (subordinación), con periodos largos y oraciones complejas, aunque, a veces, contrastan con oraciones simples y directas de apelación a la audiencia o al personaje. La mayor o menor complejidad de la sintaxis se corresponde, con frecuencia, con las diversas partes del discurso, siendo más compleja, por ejemplo, en la peroratio pero más simple en la narratio.
4) El uso de la captatio benevolentiae para atraer la atención y la buena disposición del público, principalmente jueces y senadores. Cicerón usa la falsa modestia y pide que el público sea comprensivo con sus errores para conseguir este favor de sus oyentes.
5) La consideración de que el carácter de las personas condiciona su conducta y, en función de esto, las valora positiva o negativamente, sin desligar la moral humana de las acciones y las leyes.
Autor: Javier Fernández Abad
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